Archivo de Abril de 2010
Muchos, ante un pequeño dolor de garganta, tenemos la costumbre de afirmar: “Tengo inflamadas las amígdalas”, pero ¿conocemos realmente qué son las amígdalas?, y ¿qué sucede cuando se inflaman?
Las amígdalas son unas glándulas que se localizan junto a la base de la lengua y cuya función es crear anticuerpos a la presencia de cualquier infección.
Al ser atacadas por una bacteria llamada estreptococo, se inflaman, produciendo una serie de molestias que se conocen como “amigdalitis” y que requieren mucho cuidado por las afecciones que pueden generar.
Se debe aclarar que su contagio es muy limitado y se presenta muy frecuentemente en los niños. Sus síntomas son muy similares a los de una gripe o catarro común, con dolores de garganta, fiebre, e inflamación de los ganglios de la garganta.
Los cuidados que llevemos a cabo en nuestra juventud y a lo largo de nuestra vida favorecerán a disfrutar de una vejez sin enfermedades. Practicar deporte es una medicina fundamental para mantener nuestra mente muy positiva y un cuerpo sano.
Es una excelente herramienta para manejar nuestras caídas de energía y potencia. Notaremos en poco tiempo como nuestro ánimo y actitud mejora favorablemente en la medida en que logremos continuar con la disciplina deportiva. Esto va complementado con una buena alimentación, por lo que hay que revisar nuestros hábitos alimenticios.
Mantener un cerebro sano facilita un desempeño óptimo en cada una de nuestras actividades. Para ello, es preciso tener una buena alimentación rica en vegetales, vitamina b, omega-3 y antioxidantes. Asimismo, el cerebro precisa de glucosa y de muchos otros compuestos que van a contribuir a una mejor y más efectiva transmisión de las señales neuronales.
No sólo la alimentación es fundamental, también la actividad física del cerebro. Hay que procurar ejercitar la memoria y la rapidez mental, practicando con los llamados juegos mentales donde se precise la concentración. El tabaco, el alcohol y la falta de sueño desgastan, por eso, a menor aporte energético al cerebro, menor es la capacidad de transmisión neuronal y, por tanto, mayor es la merma de la capacidad cognitiva o motora.
Normalmente las personas consideran que es muy difícil ser conscientes de sus propias emociones, por lo tanto no logran encontrar estrategias que mejoren la forma en la que reaccionan ante el mundo y ante ellos mismos, y terminan siendo presos de sus propios sentimientos, preguntándose por qué les pasa todo lo que les pasa.
Lo principal para iniciar el proceso de conocerse a sí mismo, es observar los estados de ánimo y los pensamientos acerca de los estados de ánimo por los que se atraviesa a diario o en situaciones que demandan mayor exigencia a nivel afectivo.
Se puede entonces mejorar la capacidad para tranquilizarse, para liberarse de estados de ánimo negativos como la ansiedad, la tristeza, la irritabilidad, la ira etc. Es completamente diferente controlar a reprimir.
