La hernia discal es una enfermedad en la que parte del disco intervertebral (núcleo pulposo) se despalza hacia la raíz nerviosa, la presiona y produce lesiones neurológicas derivadas de esta lesión. Pueden ser contenidas (solo deformación, también llamada protrusión discal) o con rotura.
Las hernias corresponden a la mayor incapacidad en personas menores de 45 años. Alrededor del 1% de la población posee discapacidad crónica por este motivo. Son frecuentes en personas con enfermedades genéticas que afectan al tejido conectivo como el Síndrome de Ehlers- Danlos y el Síndrome de Hiperlaxitud articular.
La hernia provoca dolor en la zona lumbar. Duele por inflamación el periostio de la vértebras, las articulaciones, la duramadre, el anillo fibroso, el ligamento vertebral longitudinal posterior y los músculos lumbares de la columna. Una hernia discal puede producir una serie de manifestaciones clínicas, entre las más frecuentes están el lumbago y la ciática.
La palabra “hernia” significa que las capas externas de esta almohadilla se han roto de forma parcial o total y permiten que algún fragmento interior del disco se desplace hacia fuera y comprima los nervios que hay dentro de la columna.
Las hernias de disco son más frecuentes en la columna lumbar, sobre todo en la parte baja, entre la cuarta y la quinta vértebra y entre la quinta y el sacro. Esta parte está situada a unos 15 cm por debajo de las costillas y en ella ya no hay médula espinal; sólo quedan las raíces de los nervios que van a las piernas.
Generalmente, una hernia de este tipo está precedida por un episodio de dolor en la zona baja de la espalda o por una larga historia de dolores intermitentes. El cuello es el segundo lugar de mayor incidencia de hernias de disco. Si la lesión se produce a nivel de las vértebras cervicales C5-6, se comprime la sexta raíz con dolor en el antebrazo y brazo superior y en el dedo pulgar, flacidez del músculo de bíceps, y reducción del reflejo del bíceps.
Si se produce a nivel de C6-7, se comprime la raíz séptima con aparición de dolor en el dorso del hombro, dorso del brazo y en los dedos índice y medios, con flacidez del músculo tríceps, y una reducción del reflejo del tríceps. Cuando el núcleo del disco se hernia concretamente y comprime al nervio espinal, el dolor de espalda pasa a ser un dolor que se prolonga por la pierna (ciática), que puede producir debilidad muscular en las piernas y pérdida de reflejos de la rodilla y tobillo.
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